La Postmodernidad en la Gerencia Académica.

Esta nueva sociedad  impone a la universidad otras transformaciones fundamentales, respetando los principios básicos que sustentan a la educación como un bien público y un derecho humano, entendiendo la necesidad de impulsar la educación como responsabilidad compartida del Estado y la sociedad y de proveer una educación de calidad, incorporando la pedagogía de los valores en su modelo para sensibilizar a los futuros profesionales frente a los graves problemas y asimetrías creados por el sesgo excluyente de la postmodernidad

Esta nueva sociedad  impone a la universidad otras transformaciones fundamentales, respetando los principios básicos que sustentan a la educación como un bien público y un derecho humano, entendiendo la necesidad de impulsar la educación como responsabilidad compartida del Estado y la sociedad y de proveer una educación de calidad, incorporando la pedagogía de los valores en su modelo para sensibilizar a los futuros profesionales frente a los graves problemas y asimetrías creados por el sesgo excluyente de la postmodernidad

La Postmodernidad sería aquello que aleja lo impresentable en lo moderno, aquello que indaga por presentaciones nuevas, para hacer sentir que hay algo que es impresentable. La educación en esa transición de la modernidad a la postmodernidad como elemento de transformación cultural requiere aplicar cambios radicales, orientada en función individual y social, sustentada por el saber científico, humanista y tecnológico, como fuentes constantes del conocimiento.
La Gerencia Académica como proceso, orienta la conducción de los sujetos inmersos en el proceso educativo hacia el logro de los objetivos preestablecidos. Constituyen la herramienta que en manos de los gerentes permite reformar aquellos aspectos de la organización educativa requeridos para ser adaptados a las concepciones filosóficas que establecen el tipo de hombre que se ajuste al paradigma establecido por la sociedad.
Una de las dificultades que conlleva la elaboración de los programas o esquemas a nivel de la Gerencia Académica, es la de elegir y ordenar las tendencias (o teorías, paradigmas, corrientes educativas). La educación, la confianza en el progreso humano, el poder de la razón y del conocimiento, son valores que están siempre presentes en todas las pedagogías del siglo XX. 
La mayor dificultad “del pensamiento postmoderno para elaborar esquemas pedagogícos”, radica en que siempre se han dedicado a intentar desvirtuar el pensamiento moderno y para ello se ha inventado sus propias verdades, pero los paradigmas modernos se mantienen firmes, y cada vez se hacen más fuertes. 
El pensamiento posmodernista no tiene una receta para la Gerencia Educativa algunos asocian su estructura y funciones a la globalización; otros orientan la organización hacia la masificación educativa e inclusión social, lo cual implica formas de organización no convencionales que buscan optimizar los recursos existentes.
La Gerencia Educativa se puede nutrir del pensamiento postmoderno, lo cual no significa que se tiene que sustituir el paradigma moderno por el postmoderno. La mayor barrera para la aceptación de las innovaciones educativas y el use de nuevas tecnología. 
El planteamiento posmoderno supone un cambio paradigmático en la vida del ser humano. La realidad exige que el modelo educativo se ajuste a las nuevas demandas para una mejor formación y desarrollo intelectual. Esto se une especialmente al tema de las TIC, que permite el acceso  a una cantidad de información ilimitada, esto implica para los docentes un cambio radical en la forma de dar clase, promoviendo la creatividad y la solidaridad, y no un sistema jerarquizado en el que prima la repetición y memorización de contenidos.

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